No items found.

Karl Lagerfeld y la vez que convirtió la Gran Muralla China en una pasarela

En 2007, el director creativo de Fendi llevó la moda a uno de los monumentos más icónicos del planeta con un desfile histórico sobre la Gran Muralla China. Una producción millonaria, 88 looks y una visión que redefinió lo que podía ser una pasarela.

Por:
Now Mag

Mucho antes de que los desfiles de moda se transformaran en experiencias virales diseñadas para dominar internet, Karl Lagerfeld ya entendía que una pasarela podía ser mucho más que un simple runway. Y en 2007 lo demostró de forma espectacular: transformó la Great Wall of China fashion show by Fendi en el escenario de uno de los desfiles más ambiciosos y recordados de la historia de la moda.

La casa italiana Fendi presentó su colección Spring/Summer 2008 sobre la propia Gran Muralla China, convirtiéndose en la primera marca en realizar un desfile de moda sobre uno de los monumentos más emblemáticos del mundo.

La imagen parecía casi irreal: una pasarela iluminada serpenteando sobre siglos de historia, mientras modelos avanzaban en medio de la noche china con piezas diseñadas por Lagerfeld y Silvia Venturini Fendi. Más que un desfile, parecía una intervención cultural a escala monumental.

La producción fue gigantesca. Distintos reportes estiman que el evento costó cerca de 10 millones de dólares, una cifra inédita para la época. La logística implicó trasladar iluminación, equipamiento técnico y estructuras especiales a una de las locaciones más complejas imaginables, respetando además las estrictas normas patrimoniales del lugar.

Nada quedó al azar. La colección incluyó 88 looks desfilados por 88 modelos, un guiño deliberado al número 8, asociado en la cultura china con prosperidad, riqueza y buena fortuna. Lagerfeld entendía el valor simbólico de cada detalle y convirtió el desfile en una mezcla precisa entre lujo occidental y referencias culturales locales.

Con más de 2.000 años de historia como telón de fondo, la colección fusionó siluetas contemporáneas, peletería liviana, transparencias y estructuras arquitectónicas con un escenario que por sí solo ya imponía una narrativa imposible de ignorar.

Pero quizás lo más importante fue lo que representó ese momento para la industria. Antes de los shows inmersivos en desiertos, playas, estaciones de tren o museos históricos, este desfile dejó claro que la moda podía existir en cualquier lugar. La pasarela ya no tenía que limitarse a París, Milán o Nueva York: podía dialogar con monumentos históricos, territorios y cultura.

Y aunque hoy la industria está llena de espectáculos monumentales, lo de Lagerfeld en la Gran Muralla sigue sintiéndose irrepetible. Porque no fue solo una demostración de presupuesto o escala, sino una declaración de visión creativa. La moda, entendió Karl Lagerfeld antes que muchos, también podía convertirse en un acontecimiento cultural global.

No items found.
Creado el

May 20, 2026